Este 5 de septiembre es el Día Mundial del Hermano, una fiesta que se celebra hoy porque toma su fecha de la efeméride por la muerte de la Madre Teresa de Calcuta.
Al tomar como inspiración a la religiosa galardonada con el Premio Nobel de la Paz, el Día del Hermano incluye, pero también trasciende, el sentido familiar, buscando abrazar a todos aquellos que se sienten hermanos en un sentido espiritual, así como subrayar la hermandad que une a todas las personas que piensan en el prójimo.
Aunque en la mayoría de los países se utiliza esta fecha para celebrar junto a los hermanos de sangre o de crianza, la fecha también buscar celebrar la hermandad espiritual. Es por eso, que hoy es una buena ocasión para reconocer a las personas con las que, por cuestiones de la vida, se genera un lazo tan fuerte que roza lo fraternal, por lo que también pueden ser llamados “hermanos”. Hay pocos sentimientos tan puros y reales como los que comparten los hermanos, por eso en este día se busca replicar esa conexión con la persona que se tiene al lado.
Si bien en la Argentina, la efeméride también se conmemora el 4 de marzo, en el resto del mundo la fecha elegida para honrar a estas personas tan especiales es el 5 de septiembre en homenaje a la Madre Teresa de Calcuta.
Quién fue la Madre Teresa de Calculta
Agnes Gonxha Bojaxhiu nació el 26 de agosto de 1910 en Macedonia del Norte, en el seno de una familia albanesa proveniente de Kosovo. Tras haber perdido a su padre a temprana edad, su madre decidió educarla con los valores del catolicismo.
Cuando cumplió su mayoría de edad, se unió a la congregación de Nuestra Señora de Loreto en Irlanda, donde se convirtió en monja y cambiar su nombre con el cual es conocida hoy en día. Esta elección fue en honor a la Santa Teresa de Lisieux, patrona de los misioneros. Además, incluyó en su nombre a Calcuta, una ciudad de la India, porque fue allí adonde se mudó para realizar la mayor parte de sus trabajos solidarios.
La monja enfocó su vida en asistir a las personas más vulnerables. Al mudarse a Calcuta, se sintió conmovida al ver la realidad de quienes vivían en esta ciudad, las personas que pasaban hambruna, enfrentaban enfermedades y situaciones de miseria. De esta manera, en 1948 solicitó al Papa Pío XII ser nombrada monja independiente para continuar con su labor solidaria de manera autónoma. Dos años más tarde, fundó Misioneras de Caridad, una congregación que se encargaba de asistir a los más vulnerables. Asimismo, fundó el Hogar de Moribundos Kalighat, institución por la cual fue distinguida por el gobierno de India con el Premio Padmashree por sus esfuerzos de ayudar a quienes padecían lepra.